ESCRITOS

Textos expositivos

Objetos útiles - Capital simbólico
26 de mayo de 2016. Nunca Nadie Nada No, Calle Amparo 94, Madrid.


Es un proyecto site specific que se nutre del pacto reciproco entre Jesús Gallego, zapatero y la artista, co-autores de la mostración de una utopía realizada: la persistencia de la labor humana involucrada en la elaboración de bienes y del conocimiento que construye el curso de esa experiencia a base del acierto o el error. “No tengo a quien transmitir mi oficio”, confiesa Jesús y esta imposibilidad, más la no conformidad como respuesta de época, principio de cambio y reacción, detonan la propuesta de configurar juntos, un verdadero gesto político y poético, que intente proponer una temporalidad alternativa a este presente que deviene signado por la estandarización y la masificación de las producciones y los consumos, más la desvalorización del trabajo manual como tarea dignificante, la aceleración y la fragmentación, entre otros síntomas de las culturas para y post industriales en las cuales vivimos.

¿Será que aquella realidad anticipada por Paul Virilio en El cibermundo, La política de lo peor (1997) se ha consumado y a causa de las tecnologías estamos perdiendo el cuerpo propio en beneficio del cuerpo espectral, y el mundo propio en beneficio de un mundo virtual? Y si este es el destino vertiginoso de nuestra era, adherimos delirantemente a la salida recetada en este ensayo por el autor: “La cuestión que se plantea es la de recuperar el contacto. […] Reencontrar el tacto, el placer de la marcha […] son signos de otra divergencia, de una vuelta a la física, a la materia: los signos de una rematerialización del cuerpo y el mundo”. Dibujos, documentos, vestigios, objetos y la apariencia formal simple de algunas pinturas al óleo, protegen y celebran un valor insustituible por cualquier tipo de cambio o tecnología: el saber empírico como fuente de conocimiento que consolida una ocupación. La divergencia es la meta. El arte, es el medio de preservar en la memoria de los hombres aquello que se convierte paulatinamente en “rareza”, que agoniza hasta la extinción: el saber ser y hacer. Herramientas y espacios de trabajo del zapatero y la pintora se complementan, dialogan y se ponen al servicio de esta realidad que urge ser nombrada ante la peligrosidad del desvanecimiento.

Objetos útiles – Capital simbólico nace de la deriva surrealista, está atravesado por los métodos de la apropiación y la descontextualización herederos de Duchamp y se deja influir por la historia de la pintura, la vida y “el estar no más”. En este caso, el hecho estético no reside en el objeto sino en exhibir un proceso ensayístico, permanente, de modos posibles o imposibles de escritura sobre nuestra contemporaneidad, discordantes. Transitar un lugar, capturar fragmentos, transitar, pintar o dibujar, transcribir, pintar, dialectizar, transcribir, conectar con la materia, con el medio y sus actores: la complicidad.

Florencia De Titta, 2016, Residencia de Arte
Intercambiador Acart.
Instalación urbana - modernista: bienes culturales, bienes para el consumo y calor de tienda
28 de julio de 2015. Casa Gallofré. Carrer de Manso 68, Barcelona.


“[…] La historia ha existido siempre, pero no siempre bajo su forma histórica. La temporalización del hombre, tal como se efectúa a través de la mediación de una sociedad, equivale a una humanización del tiempo […]” afirmaba Guy Debord, en La Sociedad del espectáculo (1967) y me brinda los conceptos movilizantes de esta intención, la cohabitación entre bienes culturales, bienes para el consumo y el calor de la Casa Gallofré fundada en 1914 por Miguel y Josep Gallofré y que sobrevive desde entonces ofreciendo géneros de refinada calidad en puro algodón y de fabricación nacional; pero además abre sus puertas día a día gracias al esfuerzo sostenido de una familia.

¿Humanizar el tiempo? Es un ideal casi utópico aunque tangible y realizable en distintos modos de existencia: la perseverancia de los Gallofré protegiendo la calidad, la calidez y la industria local; y la escritura pictórica, a través del dibujo, el grabado y la pintura, que son mis medios de adecuación a este presente. Más aún, en un contexto inmediato que se construye entre el papel, el lápiz, el registro fotográfico de persianas bajas de casas tradicionales en los cascos históricos de la vía pública y la voz –entre otras- del diario La Vanguardia del 9 de mayo de 2015, que publica “[…] El viejo partit dels botiguers […] juega este partido con una mano atada a la espalda. La liberalización del sector servicios impulsada por la Unión Europea -la llamada directiva Bolkestein- ha limitado la capacidad regulatoria de las administraciones locales de toda la Unión para poder proteger, entre otras cosas, su patrimonio comercial […]” Advirtiendo que quien de verdad perderá, ante este panorama -agravado por la finalización del plazo de moratoria de 20 años de los llamados arrendamientos antiguos que estableció la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) desde 1994 y que finalizó el 1 de enero de 2015- será el paisaje de las ciudades al tiempo que sitios emblemáticos por su cualidad edilicia, se llenaron “de souvenirs low cost, camisetas de fútbol y vestidos de faralaes”. Ya lo afirmaba John Berger en su ensayo El tamaño de una bolsa (2004) “[…] El neoliberalismo, esa doctrina que posibilita que la estupidez y el cinismo se hagan con el gobierno en diversas partes del globo terráqueo, no admite mas inclusión que la de sujetarse desapareciendo. ‘Morid como grupo social, como cultura y, sobre todo, como resistencia. Entonces podréis ser parte de la modernidad´ […]”

¿Y el arte? En 1976, Víctor Grippo concibe que “cuando el hombre construyó su primera herramienta, creó simultáneamente el primer objeto útil y la primera obra de arte”; perspectiva que materializa en la exposición Algunos oficios (1976) realizada en la Galería de Arte Múltiple de Buenos Aires, anunciando que: “Quizá en algún momento, el esfuerzo sostenido y concertado mejore al hombre y a la sociedad y nuevamente sea válida la coincidencia entre arte y trabajo, en único ritual humano”. Valorando esta premisa, la apuesta por el valor simbólico sobre el valor de cambio y la condición de igualdad entre la vida y ciertas prácticas que fueron recortadas como “arte” a partir de un concepto burgués, quiero realizar mi invitación a ver y expandir; adhiriendo a la propuesta de Paul Virilio en Estética de la desaparición (1980), donde anticipaba que la pintura y el dibujo están en vías de desaparición, del mismo modo que el escrito corre el riesgo de desaparecer detrás de los multimedia, pero que el problema no es negar los hallazgos de la técnica, sino superarlos por medio de la crítica sosteniendo el derecho y la necesidad de discrepar, porque la forma de emplear bien este tiempo y de evitar la desaparición en la vorágine es: recuperar LA PALABRA.

RECUPERAR LA PALABRA
RECUPERAR AL OTRO Y RECUPERAR LA MATERIA
LA MATERIALIDAD EN EL ARTE
MATERIALIZAR COMO FORMA DE HUMANIZAR

Anhelo, accionar un proceso artístico y versátil respecto de la institución canonizada como arte con mayúsculas, transcurriendo con grafito, tintas, papel de algodón, agua y grasa, telas y pinturas. A partir de este diálogo entre algunos dibujos, litografías póvera y pinturas, Fragmentos de un Trazado. O.F.I.C.I.O. , que conforman una obra de dimensiones variables y en expansión, evocando instantes de algunos de los espacios de trabajo que fueron parte del Trazado urbano entre talleres y artistas, intervención de espacios (2011) y la Casa Gallofré, con sus géneros de punto, su clima de tienda y la labor sostenida durante 101 años. Apelando, con esta complicidad entre Buenos Aires y Barcelona, a destacar la importancia sustancial de la práctica de los oficios en el campo del arte actual; sobretodo, a recordar la dignidad de la condición humana implicada en la elaboración de bienes, frente a la masiva e inminente estandarización de la vida.

Florencia De Titta, 2015, Residencia de Arte
Piramidón Centre d´Art Contemporani.
Escritura pictórica sostenible, el diálogo con una colección
27 de junio de 2015. Centre d'Art Contemporani i Sostenibilitat (CACiS), Barcelona.


Pedra calcaría, Fum, Petit habitacle, Restes, El Forn


HABITÁCULO para la cohabitación entre temporalidades: imágenes históricas que documentan el patrimonio cultural y arquitectónico del Centro de Arte Contemporáneo y Sostenibilidad; dibujos Fragmentos de un Trazado. O.F.I.C.I.O., que conforman una obra de dimensiones variables y en expansión, evocando instantes de algunos de los espacios de trabajo que fueron parte del Trazado urbano entre talleres y artistas, intervención de espacios (2011)

La COHABITACIÓN y el DIÁLOGO se consumaron a la par de un proceso vivencial muy significante. La ruta desde Barcelona hacia el Bages, la urbanización que fue quedando atrás, impresionar: el entorno, sonidos, aromas y esa relación por oposición que interpela al propio cuerpo: pequeñez e inmensidad. Objetos con óxido y polvo, vestigios con memoria del trabajo y aquel proceso hoy reemplazado: la transformación de la piedra calcaría en producto para el consumo, la cal. Algunas escenas reponen el tiempo regido por la transformación de un elemento primario –la piedra- y sutiles matices en el color del humo, nada más.

He puesto sobre una mesa, la añoranza del tiempo como forma de vida y la participación del hombre implicada, más aún, en este presente en que nos inscribimos como raza. Acordando positivamente con esta misión del CACIS: …“nuestra supervivencia como especie depende de nuestra capacidad para adaptar nuestro entorno a nuevos procedimientos”… Trasladando al campo del arte: …“la sostenibilidad como estrategia de reforma”…

Florencia De Titta, 2015, Residencia de Arte
Centre d'Art Contemporani i Sostenibilitat (CACiS).
Trazado urbano entre talleres y artistas, intervención de espacios
4 de mayo de 2011. Galería Pasaje 17 y barrio de San Nicolás, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.


…”Cuando el hombre construyó su primera herramienta, creó simultáneamente el primer objeto útil y la primera obra de arte. De ahí en adelante la herramienta estuvo presente en el accionar humano sobre el planeta, planteando nuevos interrogantes, nuevas alternativas. Asociados en la práctica de los oficios el hombre pregunta y la herramienta responde- la herramienta pregunta, el hombre responde, en el largo proceso de modificación de la naturaleza. Modificación de la materia y modificación del espíritu, en una interacción entre el pensamiento y la mano prolongada.”...
Victor Grippo, 1976.

Este proyecto de obra consiste en la elaboración de una red integrada por personas en sus respectivos ámbitos de trabajo; cuya relación, es la práctica de algún oficio. Fue ideado porque consideramos importante reivindicar la práctica de los oficios, en el contexto socio histórico que está transcurriendo. Lo que es más, destacar aspectos fundamentales: la relación entre la creación y la materia, el valor del saber empírico transmitido y adquirido a lo largo de generaciones como fuente de conocimiento, y la importancia de la calidad humana implicada en la elaboración de bienes culturales o para el consumo. Tomarnos un tiempo para escuchar y así generar vínculos.

La señalización de personas que realizan algún oficio, en torno a la Galería de Arte Contemporáneo Pasaje 17, es la estrategia para la construcción del entramado propuesto. Es una invitación a compartir la resignificación de un conjunto determinado de personas elegidas, para ampliar su significado, estableciendo lazos recíprocos entre la Galería y el barrio donde está inserta; con el objetivo de accionar un canal de comunicación entre los distintos puntos del trazado sugerido.

Según la definición enciclopédica, OFICIO es un término que proviene del verbo Facio, significa “hacer”. Esta actividad es la ocupación habitual de la persona y requiere de la experiencia adquirida como medio de conocimiento para llevarla a cabo, que se consolida en la habilidad desarrollada a través del transcurso del tiempo, construyendo un saber popular. A su vez, este proyecto se adhiere a la opinión formulada por Víctor Grippo. Es decir que consideramos que el oficio, es una actividad integradora que realiza el ser humano en un tiempo y lugar específico. Esta actividad implica: la existencia de una materia, la utilización de herramientas, la transformación de esa materia mediante la manipulación que el hombre hace de estos dos elementos anteriores, y la prestación de un servicio a la sociedad.

El desarrollo de la obra se realiza en tres etapas: gestión, intervención y acción. A fin de poder construir, paulatinamente, puentes de interacción y convivencia entre ámbitos sociales distintos. La etapa de gestión: se desarrolla desde la convocatoria a la participación de esta muestra. Durante este período, se localizaron y seleccionaron las personas que son señaladas dentro del Trazado; las cuales, aceptaron voluntariamente la adhesión a esta propuesta. La etapa de intervención del entorno urbano, se realiza mediante un ícono referencial del proyecto, el banner publicitario. La última instancia de acción: es individual y su consecución es indeterminada. No obstante, se pretende que este proyecto sea un hecho estético y social. Principalmente, un hecho social; que como tal, permitirá vincular a las personas entre sí, generar el diálogo e intercambiar saberes. El énfasis recae no en el objeto, sino en exhibir un proceso e involucrar en él a los otros.

El proceso de elaboración del Trazado, se desarrollará durante el tiempo destinado por la galería a la muestra colectiva en la cual está integrado este proyecto. La sala de exhibición estará abierta al público en el horario en el cual permanece abierta la galería; mientras que los sitios señalados, tienen un horario específico, detallado en el folleto que se distribuye.


Mercedes Figallo y Florencia De Titta
Galería Pasaje 17, 2011.
 

Reseñas en prensa

Florencia De Titta: Recuperando la esencia de la materia
Zumo de naranja, jueves 30 de mayo de 2016, Madrid.
Por Isabel Sáez Serna.



EXPOSICIÓN ARTE CONTEMPORÁNEO: OBJETOS ÚTILES – CAPITAL SIMBÓLICO

Hace semanas, cuando conocí a Florencia De Titta, tuve que reconfigurar parte del software de mi cerebro para comprender lo que pasa por la cabeza de una joven artista que tuvo la osadía de fijar su atención en un oficio que tiende a desaparecer: la reparación de calzado. Florencia De Titta me habló de espacio y de tiempo, de volver a materializar instantes y momentos, de hechos estéticos, de celebrar y capturar fragmentos de una realidad que se evapora.

HISTORIAS DE UNA PARED

En una sociedad en la que se nos da casi todo hecho y en la que casi todo está pensado, empaquetado y prefabricado; en una sociedad en la que solo triunfa lo virtual, lo tecnológico, las starts up y el engagement; en una sociedad en la que los minutos caducan antes de ser vividos, poder entrar en la mente y el corazón de un artista es casi un milagro.

“Transcurro entre pinceles, óleos, telas, grafitos, papel de algodón, registros fotográficos, y vínculos… Edifico un sueño: la pausa y la reparación como respuesta a nuestra era” [Fragmento de la Carta de Florencia De Titta a su abuela]

Para Florencia De Titta, el arte es el medio de preservar en la memoria de los hombres aquello que se convierte paulatinamente en “rareza”, que agoniza hasta la extinción: el saber ser y el saber hacer. Herramientas y espacios de trabajo, en este caso, de un zapatero y una pintora, se complementan, dialogan y se ponen al servicio de una realidad que urge ser nombrada: la asfixia.

Con la puesta en marcha de su proyecto descubrí que algunos de los objetos útiles captados por su proyecto creativo, habían cobrado vida propia y tenían la necesidad de contarnos una historia. Fue entonces cuando conecté con el entramado neuronal de una artista visual contemporánea y su capacidad de fusionar el arte con la vida. Florencia De Titta había conseguido, gracias a su visión simbólica, la coexistencia entre lo contemporáneo y la tradición. La materia de lo cotidiano y la idea fugaz de una idea creativa consiguieron cohabitar en un espacio limitado repleto de óleos, dibujos, sonidos, trazos con alma lleno de colores.

COLGANDO LOS CUADROS

Florencia De Tiita es una artista contemporánea que imagina, crea y confecciona. Con el sonido de una máquina de coser recuperó un tiempo pasado en el que grabó en su mente un deseo: que la velocidad por el poder no destruya la capacidad humana. Hoy su sueño ha cobrado forma y con su proyecto OBJETOS ÚTILES – CAPITAL SIMBÓLICO ha conseguido que experimentemos la esencia de lo material y revisemos las formas y maneras en la que habitamos nuestro presente.



Cuatro proyectos, cuatro universos
Descubrir el arte, sábado 18 de mayo de 2016, Madrid.


En el espacio “Nadie nunca nada no” (calle Amparo 94, Madrid) encontraremos, desde esta tarde a las 20 hs. hasta el próximo lunes 30, el trabajo final de las cuatro creadoras que en los últimos dos y cuatro meses han cursado las residencias de la Asociación Intercambiador Acart. Una muestra, que a diferencia de muchas otras, no persigue entrelazar en un discurso comisariado las cuatro investigaciones plásticas; si no que simplemente, presenta cada pieza de manera independiente para que el público las conciba cada una como planteamientos únicos.

Florencia De Titta, Diana Flores, Sophie Neilson y Patty Pajak, son las cuatro artistas protagonistas, provenientes desde diferentes lugares del mundo -Argentina, México, Inglaterra y Suecia-, que se encontraron hará unos dos y cuatro meses, en Madrid, o más concretamente en los estudios de la calle Antonio Moreno donde trabajan los artistas residentes de la Asociación Intercambiador Acart. Desde entonces se sumergieron en el arduo proceso de la creación para presentar un proyecto final, en relación con las reflexiones que buscaban madurar con esta residencia.

Tanto su bagaje como sus ideas conforman un universo caleidoscópico, que enriquece al espectador la perspectiva de lo que hoy en día formula el mundo del arte. Cuestiones como la pérdida de lo matérico y la sensibilidad de experimentarlo, a consecuencia de las tecnologías y por ende, el contacto virtual y abstracto, llaman la atención de Florencia De Titta. En su proyecto Objetos útiles - capital simbólico, no sólo reflexiona sobre ello, sino que también ha asumido la herencia de Duchamp y los surrealistas en cuanto a la reescritura del presente para dar diversas lecturas sobre el tiempo que se habita.



Los trabajos y los días
Télam, jueves 19 de mayo de 2011.
Por Viviana Ponieman.



Una exhibición que pone en cuestión la relación de los artistas con el mundo del trabajo o para decirlo de otro modo cuál es la inserción real de los artistas con la sociedad o la comunidad a la que pertenecen se lleva a cabo en Pasaje 17 Arte Contemporáneo.

Esta es una galería atípica, creada hace tres años por la obra social del gremio de la Asociación del personal de organismos de control externo (Apoc), en un edificio histórico enclavado en el centro porteño que fue restaurado respetando la estructura original de la casa, dirigida por un grupo de artistas.

Para esta ocasión invitaron a Rodrigo Alonso como curador que se propuso -justamente por el carácter de este espacio- hacer foco en cómo el trabajo define una forma de vivir en comunidad, y cómo indiferente o devastador, el mercado laboral del capitalismo actual determina la existencia social, la inclusión o la marginación, la posesión de derechos o la nulidad civil.

Alonso recurre a la mirada de estos artistas que despliegan en sus obras los ecos de acontecimientos políticos, económicos y culturales que incidieron sobre la fisonomía laboral argentina de maneras más o menos evidentes, más o menos radicales.

Así vemos las fotografías de Marcelo Coglitore que en 2001 comienza esta serie de "Retratos de personas en su lugar de trabajo", como un acto de resistencia, como una preservación casi museográfica de las imágenes que en esos tiempos parecían condenadas a desaparecer. El artista recorre el territorio de nuestro país registrando en toma directa con cámara analógica y sin artilugios a los trabajadores y su entorno. Responden también a esa tesitura las fotos y retratos de Azul Blaseotto que desde el 2000 trabaja sobre las transformaciones de Puerto Madero, y desde 2004 sobre la experiencia del astillero Río Santiago y Astilleros Navales Unidos que son dos situaciones Únicas, el primero en su resistencia para seguir siendo del Estado y el segundo recuperado por sus trabajadores. Todo esto a partir de registrar con su cámara los cambios a través del tiempo, y en sus dibujos retratando a los trabajadores.

Eduardo Molinari que concibe el andar como práctica estética, recurre a fotografías del Archivo General de la Nación que nos muestran unas carrozas realizadas por la CGT en 1948, preparadas para un desfile con aplicaciones en relieve de consignas. De este modo refleja la estética de una época que todavía se puede ver en los edificios y en el logo de la Central Obrera, y las confronta con unos planos de 1822, con instrucciones de cómo acomodar en las bodegas de los barcos, a los negros, para aprovechar el espacio y que quepan más cantidad. Además, una foto actual de la crónica periodística nos muestra a las víctimas del trabajo esclavo en la explotación del campo, dentro de un conteiner donde se supone que deben dormir y otro conteiner cerca del puerto con una pintada que se pregunta: ¿Quién gana con la soja?

Mercedes Figallo y Florencia De Titta nos muestran sin eufemismos los restos del trabajo artesanal en el centro porteño, a través de objetos enmarcados y nos invitan a un recorrido para visitar los talleres del sastre, del fabricante de medallas, de banderas, oficios que perduran en los lugares donde todavía son necesarios aunque a veces les perdemos el rastro. Intentando así tal vez recomponer los lazos, dar visibilidad en medio de un tejido urbano arrollador.

Mientras Juan José María Tirigall inventa unas pequeñas máquinas que mezclan bolitas de cemento de distintos colores, aludiendo así a las migraciones y el mestizaje, y otras que en mini pantallas hacen un paralelo entre los trabajos y los paisajes de los lugares de origen. En una poética extraña y desafectada, nos ofrece un mecanismo que funciona solo, juguetes automáticos de un mundo virtual, referencia un poco hermética a un mundo deshumanizado.

"Los saberes artesanales, las fuentes de empleo reapropiadas, los mapas humanos de las fuerzas de trabajo actuales y los contextos del ejercicio laboral se conjugan aquí para ofrecernos un espacio para la reflexión acerca de un fenómeno que en alguna medida nos involucra a todos. Su aparición en el espacio artístico de un gremio no es casual”, dice Rodrigo Alonso. Alonso propone así un diálogo entre los artistas la comunidad y el Ámbito laboral, en la Galería Pasaje 17 en Bartolomé Mitre 1559.
Periódico VAS - Exposición de Oficios y Talleres en el Centro de la Ciudad
Versión Digital del Periódico VAS.
Periódico Cultural de Carácter Comunitario de la Ciudad de Buenos Aires, 12 de mayo de 2011.



Tal como sucedió hace más de doscientos años con el Iluminismo, nuestros artistas y artesanos del barrio San Nicolás exponen sus oficios y saberes a los vecinos. Esta experiencia denominada “Trazado urbano entre Talleres y Artistas” se desarrolla en el transcurso del mes de mayo. Durante ese tiempo, están todos invitados a transitar por los distintos lugares que integran la red, en los horarios específicos de cada uno de ellos. El objetivo es accionar un canal de comunicación entre: los distintos espacios de trabajo y las personas que lo habitan. Entre la Galería de Arte Contemporáneo Pasaje 17; y entre todos los nodos destacados, entre sí y con el público en general. Finalmente, los artistas y artesanos proponen que en el recorrido de esta red urbana, se genere el diálogo y el intercambio de saberes provenientes de distintas fuentes.

El "Trazado urbano entre talleres y artistas" consiste en la elaboración de una red integrada por personas en sus respectivos ámbitos de trabajo; cuya relación, es la práctica de algún oficio. Y fue ideado para destacar la importancia de la práctica de los oficios en la actualidad; considerando algunos aspectos fundamentales: la relación entre la creación y la materia, el valor del saber empírico transmitido y adquirido a lo largo de generaciones como fuente de conocimiento, y la importancia de la calidad humana implicada en la elaboración de bienes culturales o para el consumo.

"Cuando el hombre construyó su primera herramienta, creó simultáneamente el primer objeto útil y la primera obra de arte. De ahí en adelante la herramienta estuvo presente en el accionar humano sobre el planeta, planteando nuevos interrogantes, nuevas alternativas... Asociados en la práctica de los oficios el hombre pregunta y la herramienta responde, la herramienta pregunta, el hombre responde, en el largo proceso de modificación de la naturaleza. Modificación de la materia y modificación del espíritu, en una interacción entre el pensamiento y la mano prolongada."...
Víctor Grippo, 1976.

El Trazado está conformado por: La Galería de Arte Contemporáneo Pasaje 17; Glaz quien vende y confecciona banderas del mundo y deportes; Sergio Soloaga, tapicero; Carlos Ravinovich, cerrajero; Gustavo y Miguel Cammarano, sastres de medida fina; Santiago Ferreira, luthier y Casa Pisani de Alicia Pisani, donde se realiza estampado de metales. "Consideramos que OFICIO, según la definición enciclopédica, es un término que proviene del verbo Fació, que significa: "hacer". Esta actividad es la ocupación habitual de la persona y requiere de la experiencia adquirida como medio de conocimiento para llevarla a cabo, que se consolida en la habilidad desarrollada a través del transcurso del tiempo, construyendo un saber popular. A su vez, este proyecto se adhiere a la opinión de Víctor Grippo. Es decir que consideramos que el oficio, es una actividad integradora que realiza el ser humano en un tiempo y lugar específico. Esta actividad implica: la existencia de una materia, la utilización de herramientas, la transformación de esa materia mediante la manipulación que el hombre hace de estos dos elementos anteriores y la prestación de un servicio a la sociedad".


 

Entrevistas

Les 14 lecturas de Florencia De Titta
Catorze: cultura viva, 14 de mayo de 2017, Barcelona.

Descubrimos las 14 lecturas más especiales de Florencia De Titta.

1- Noescritos sobre eso que se llama arte: 1966- 2006 (2007) de Luis Felipe Noé.
Coincido con el pintor neoexpresionista argentino cuando sostiene que en nuestra contemporaneidad afectada por el bombardeo de imágenes, lo importante es la construcción de la Imagen teniendo en cuenta toda la historia, aun la no occidental y todos los procedimientos, extendiéndose desde su perspectiva, el concepto de pintura a numerosísimas maneras y procedimientos de elaborarla. Lo que es más, según Noé, estamos al comienzo de un nuevo proceso en el cual la fórmula muchas Imágenes - ninguna imagen, cambiará por muchas imágenes - una Imagen; siendo este, el verdadero desafío para quienes conformamos el escenario artístico actual.

2- Vida y muerte de la imagen: historia de la mirada en Occidente (1994) de Regis Debray.
El autor edifica una historia de la mirada en Occidente orientada a pensar en la Imagen antes de la Era del Arte, al tiempo que devela con sus argumentos, la caducidad de un modelo metodológico basado en aquella narrativa histórica unidireccional que delimita el nacimiento y el fin del arte. De lo contrario, comparto su opinión cuando enuncia que: “No es el artista el que ha hecho el arte, es la noción de arte la que ha hecho del artesano un artista, y esa noción no emerge majestuosamente sino con el quatroccento florentino”.

3- Der Blaue Reiter (1989) de Vasili Kandinsky & Franz Marc.
“[…] La obra completa, llamada arte, no conoce pueblos ni fronteras, sino la humanidad […]” Afirman Kandinsky y Franz Marc, en el prólogo a la redacción del Blaue Reiter de 1911, dando cuenta no solo de una noción de obra de arte, sino de un criterio curatorial puesto a prueba en aquella coyuntura histórica que reclamaba a principios del siglo XX la renovación radical de los lenguajes del siglo recién concluido. Considero que la apertura, síntesis y sinestesia, como recursos editoriales implementados tempranamente en esta obra, son características precursoras y vigentes en la construcción posmoderna de los posibles relatos historiables de los que somos artífices y que pueden ser reprogramados una y otra vez, tal como afirma Nicolas Bourriaud en su ensayo Post producción. La cultura como escenario: modos en que el arte reprograma el mundo contemporáneo (2004).

4- Estética de la emergencia (2006) de Reinaldo Laddaga.
Laddaga propone pensar al artista que actúa en el ceno da la nueva cultura de las artes que se consolida en los noventa como un originador de procesos, en los cuales interviene no solo en tanto poseedor de saberes de especialista, sino como un sujeto corriente aunque situado en lugares singulares de una red de relaciones y de flujos. Esta definición o la imposibilidad de definición, creo caracteriza el modo de ser del artista actual, integrado en el vasto experimento de exploración de modos de coexistencia reales y que dan lugar a nuevas formas y prácticas artísticas que no son características ni de las sociedades tradicionales ni de las sociedades modernas.

5- “El artista como lugarteniente” (1962) en Notas de Literatura, de Theodor W. Adorno.
Según Adorno: “El artista portador de la obra de arte no es el individuo que en cada caso la produce, sino que por su trabajo, por su pasiva actividad, el artista se hace lugarteniente del sujeto social y total […] En tal lugartenencia del sujeto social, queda pensada también una situación que extirpe el destino de la ciega soledad individual, una situación en la que finalmente el sujeto se realice socialmente”. Sobrevaloro esta metáfora del artista como lugarteniente; que a su vez, colabora a pensar en el grado de compromiso implicado en nuestro trabajo de hacedores simbólicos o narradores del presente a través de las imágenes.

6- En busca del sentido perdido: 10 proyectos de arte argentino 1998- 2008 (2010) de Valeria González.
Este ensayo presenta el vínculo existente entre diez proyectos dentro de un marco teórico e historiográfico dado a una percepción de intereses en común; y que guardan cierta relación con dos modelos de procedimientos que los anteceden: la intervención en un sito específico y la concepción de la obra como dispositivo relacional. Considero muy sensatos los argumentos por los cuales se concreta el objetivo de esta publicación, que es la detección de determinados rasgos que pueden contribuir al análisis de otras prácticas artísticas dentro del cuerpo multiforme de la estética relacional.

7- Después de la gran división: modernismo, cultura de masas, posmodernismo (2006) de Andreas Huyssen.
El punto de partida elegido por el autor para la comprensión del posmodernismo y su historia desde los años sesenta que es la dicotomía alto/bajo y la constelación modernismo/vanguardia en los primeros años del siglo XX contextualiza nuestro momento de producción. Aprecio su propuesta de pensar este proceso de transición como una oportunidad y la naturaleza dialéctica del arte como una condición actual y vigente. Esta hipótesis se evidencia cuando Huyssen afirma: “[…] La teoría de la manipulación total –que fundaba la teoría de La industria cultural- subestima la naturaleza dialéctica del arte. Aún en las condiciones impuestas por la industria cultural capitalista y su aparato de distribución, el arte puede en última instancia abrir caminos liberadores en virtud de su autonomía e inutilidad práctica”.

Continúa en:
http://www.catorze.cat/noticia/4733/14/lectures/florencia/titta
 

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